Archivo mensual: enero 2010

El indigente y el director de banco

El día 7 de la semana pasada tuve que ir a una oficina de banco del BBVA  (Ronda de Sant Pau, Barcelona) . Yo creo sin saberlo me colé en medio de una performance…  Nada más entrar y dentro de la oficina te encontrabas con un indigente en el suelo, con una pequeña caja de cartón a modo de mesa, comiéndose un montón de garbanzos que a su vez estaban dentro de una bolsa de plástico de supermercado.

La cola para la caja era de más de 15 personas. El pobre cajero hacia lo imposible para atender a todo el mundo. Y el indigente decidía hacer una siesta.

Los efluvios corporales del indigente se mezclaban con mi mala leche. El silencio de la sucursal se rompía con los armoniosos ronquidos de elefante que provenían del mendigo, correctamente anestesiado por su ración de Don Simón. Mientras el director estaba en su despacho, haciendo cosas más importantes que atender a sus clientes ayudando al cajero, o llamar a "asuntos sociales" para que viniesen a atender a aquel pobre hombre.

Salió un momento de su despacho. Nos miró a todos con esa mirada que se echa cuando haces como que no miras.  Y entró de nuevo en su despacho. Allí no había indigentes, ni ronquidos, ni garbanzos en una bolsa. Allí estaba el. Y fuera un pobre cajero que hacia lo imposible para atender a la chusma.  Esos que pagan 6 euros al mes por mantenimiento de cuenta.

PD: Los ronquidos: impresionantes.  La cola: insultante.  Lo mejor: que me fui a un Santander y hice la gestión en 4 minutos. De regreso, cuando pasé por fuera del banco vi como la cola ni se había movido. Aproveché para sacar un par de fotos, que después dicen que cuento mentiras